En colaboración con el estudio de diseño Scander, se desarrolló un proyecto innovador de señalética y diseño del entorno, enfocado en tres museos ubicados alrededor del Parque Cuauhtémoc en la ciudad de Toluca. Este proyecto surgió con el objetivo de mejorar la experiencia de los usuarios en espacios públicos mediante elementos visuales claros y funcionales que no generaran contaminación visual.

El reto principal fue diseñar señales que no solo fueran estéticamente agradables, sino que también ayudaran a los usuarios a ubicarse y navegar fácilmente por el entorno. Esto era especialmente importante en este caso, ya que los museos, al estar situados en antiguas casonas, no destacan visualmente entre las viviendas cercanas, lo que dificultaba su identificación y reducía el flujo de visitantes a sus instalaciones, eventos y talleres.
El proyecto buscó aprovechar el tránsito natural del parque, frecuentado por padres de familia, estudiantes, grupos de amigos, y transeúntes, para visibilizar la existencia de los museos. La propuesta incluyó señalética en el parque y sus alrededores para guiar a las personas hacia los museos, haciendo que la información fuera accesible y comprensible para todo tipo de usuarios.
Durante los cuatro meses de desarrollo, el equipo identificó otras necesidades críticas, como la falta de señales dentro de los museos y las conexiones deficientes entre ellos. Esto no solo impactaba la experiencia de los visitantes, sino también la movilidad peatonal y vehicular en la zona.
 
Aunque el proyecto fue bien recibido, no se implementó debido a cambios en la administración gubernamental y cuestiones políticas y económicas. Sin embargo, el trabajo realizado demuestra su potencial para ser retomado, no solo para los tres museos de este proyecto, sino para los 25 museos de Toluca que enfrentan problemas similares de visibilidad y rutas internas.
Este proyecto no solo subraya la importancia de la señalética como herramienta para mejorar la interacción entre los espacios culturales y sus visitantes, sino que también destaca cómo el diseño puede ser un puente para conectar cultura, espacio y comunidad.